sábado, 12 de octubre de 2013

φοῖνιξ

Tierra y barro, en llanuras de punzadas grises, en nublados colores.
Sin propósito, deambulas sin creer en ese destino, que es como fuego, que nunca llega.
Derrumbando todo en lo que creías, tus sueños se demoran al igual que tu luz. Te derrumbas entre muros, los cuales caen sobre ti.
Infierno, sí, pero sobrevives y respiras.
''Mi hora ha llegado, en mi mundo sin reloj.'' Pareces suplicar.

Tu camino gira, tú giras, el mundo gira.
Chocabas contra lo que no veías venir, contra ti mismo.
Alcanzas la cima de algo que nunca habías imaginado escalar.
Encuentras ese sueño que nunca habías tenido, esa imagen que toda la gente imagina.
Ya no eres el perro que se despertaba y olisqueaba para encontrar la tinta de otra nueva página.
Ahora eres la pesadilla de la pesadilla que siempre habías tenido, ahora eres el agua que limpia tu barro, que aclara tu ayer.
Tu pasado eres tú, y tus errores son tu cincel.
Ahora dominas tu nirvana.