lunes, 2 de marzo de 2015

Ventanas

Viajo y viajo, pero sigo estancado,
y los paisajes se mueven a mi alrededor,
desde el vehículo pienso en recorrer esos lugares,
pero el tiempo pasa, y no me desplazo.
Algo me dicta un camino,
y otro algo otro;
quiero ser nómada, pero nunca lo soy,
todo se desvanece a mi alrededor,
y existo añorándome.
No entiendo los sentimientos,
me molesta y aburre dejar de ser en cada momento,
sin embargo no me encuentro,
caigo en no sé qué.
Alguien habrá nacido sedentario,
aun así no comprendo;
me siento explorador en lo mas hondo,
y no encuentro paz en lo robotizado;
bah,
todo son sandeces,
palabras en momentos,
imaginaciones del iluso que intenta escapar,
o delirios de un corazón estratega, de un alma equilibrada,
tal vez esté hecho para el autoengaño,
y para la autocompasion,
la auto-estima,
¿autofelicidad?
Me odio por cada aspereza,
por aspirar todo, y por vagar en esos sueños;
quiero tocar todo en un instante,
palpar el fruto del momento;
en fin,
sé donde me hallo,
en la dictadura de la consciencia,
en un estructura de un futuro,
en un estado del caos constante,
conozco el límite de la frontera,
sé cómo llegar a él,
pero, ¿qué hay al otro lado?