lunes, 10 de marzo de 2014

La Esencia Eterna

Si casualmente encontrase,
un humano alejado,
de todo lo que me ha rozado,
sin conexiones de ninguna clase.

¿Qué podría él conocer,
si en naturaleza,
todo fuera vileza,
y su sombra otro ser?

¿De qué manera sentiría,
eso que nos agota,
que arrugas denota,
y sin reloj mediría?

¿A qué miedos se enfrentaría,
si entre sombras habituales,
y animales no intelectuales,
coexistiera día a día?

¿Cómo vería lo sensible,
que el ojo crea,
que la razón moldea,
y supondría cognoscible?

¿Cómo imaginaría su creación,
sin conocer nada pasado,
solo sabiendo que ha pensado,
y viviendo como en una minúscula habitación?

¿Dónde buscaría respuestas,
si arriba un sol brillante,
con alarde impresionante,
enseñara calor y luz como muestras?

¿Dónde buscaría respuestas,
si donde había luz hubiera estrella,
la que junto a una luna resistiera,
el amargo dolor de las tormentas?

Aunque quizás sin preguntarse,
él viviera en el momento,
vacío de todo tormento,
sin apenas interesarse.

En duda yo he planteado,
Si capaz él fuese, de decidir
qué existencia consumir,
¿Elegiría un respirar sin objetivo o un caminar pensado?